Nota sobre la fiesta de 15 de la hija de Catherine Fulop para revista Gente
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oriana sabatini en revista gente1 Nota sobre la fiesta de 15 de la hija de Catherine Fulop para revista Gente

Nota sobre la fiesta de 15 de la hija de Catherine Fulop para revista Gente

En la edición de está semana de la revista Gente, ha salido una nota sobre la fiesta de 15 de Oriana, la hija mayor de Catherine Fulop y Ova Sabatini. A continuación y gracias a que han subido un fragmento de la misma a su web, es que se las queríamos dejar para que la puedan leer. No se olviden de acercarse a su kiosco de revistas más cercano, si es que desean leer la nota completa, para comprar un ejemplar de la revista.

Domingo 21 de agosto, 19:30 horas. “¿A vos te parece mi pinta de recibirte así?”, lanza Cathy Fulop mientras baja las escaleras –aunque hasta hiper casual está divina–. La casa del Pacheco Golf Club es un caos de gente que va y viene. Bebés, chicos, jóvenes y grandes. Un detalle no menor: la alegre tonada venezolana invade los ambientes. Parece Cathy multiplicada por mil. No es así, pero casi… Toda la familia Fulop viajó al país para celebrar los 15 años de Oriana Sabatini. A los pocos minutos baja al living la cumpleañera. Madre e hija están listas para la charla. La emoción de la noche anterior sigue viva, y sin siquiera esperar una pregunta, arrancan.
Cathy: (Súper entusiasmada) Fue todo muy emocionante. La gente salió aullando. ¡Decían que fue la mejor fiesta a la que habían ido en su vida!
Oriana: (Asiente) Fue muy divertida, ¡mil veces mejor de lo que me esperaba! Y todos mis amigos dijeron que la pasaron re bien.
Cathy: (Que no piensa guardarse nada) ¡Súper educados los chicos! Con el Ova nos asombramos, porque no todos, pero la gran mayoría saludaron y agradecieron por la invitación, como si fueran ya adultos.
Oriana: ¡Tampoco es que somos chicos, mamaaaaaaá!
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Todo fue pensado y calculado para vivir una noche inolvidable. Ya las invitaciones –que también hicieron de souvenir– daban el buen augurio de una party a todo trapo. Un pen drive de 1GB con forma de tarjeta anunciaba la cita: “20 de agosto, 21:30 hs, Hotel Sheraton Pilar, Salón Girasoles”. Adentro, un video de Oriana hacía la invitación, simple y concisa: “Quiero que estés en mi fiesta”. Y allí estuvieron los casi 300 invitados (de ellos, 175 amigos de Ori) que acompañaron a los Sabatini-Fulop en el festejo. Pero retomemos al inicio, 24 horas antes.

El reloj marcaba las 19:45 del sábado. En la habitación 704 del primer piso del hotel, la familia ultimaba los detalles. Mamá Cathy (46) de largo en color violeta con un infartante escote en la espalda by Fabián Zitta. Papá Ova (46) de smoking en brocato de seda italiana, diseño de Titi Samelnik para Matices. Y las chicas: Tiziana (12) en negro y rosa, también por Fabián Zitta; y la cumpleañera –su mamá lo describe “como una aparición”–, con vestido largo bordado en cristales de Marisa Campanella. Arrancan las fotos pre-fiesta, y a las 21:30 comienzan a llegar los invitados. Oriana se queda en el cuarto, esperando el horario para hacer su gran entrada. Cathy, Ova y Titi van a recibir a los amigos y familiares.

22:15 horas. Después de un bandejeo de bebidas, la primera sorpresa no se hizo esperar: un espectáculo piro-musical. Los impresionantes fuegos artificiales de Júpiter dieron comienzo a la velada, acompañados por la canción Wishes (deseos) de Disney, leit motiv de la noche. El cielo estalló en colores. “Ibamos a hacer toda la recepción en los jardines, que tienen unas fuentes divinas, pero por la ola de frío salimos sólo para los fuegos”, detalla Cathy. Terminado el show, los invitados entraron al salón por una puerta un tanto desconcertante: un fogscreen (pantalla de neblina) en el que se podían ver imágenes de Oriana, las mismas del libro de fotografías que realizó junto a Hobby Studio Creativo –que también produjo los videos–, para que sus amigos le firmen una dedicatoria. “La gente pasaba, algunos dudosos, a través de la pantalla de humo. Daba la sensación de entrar a un mundo del más allá”, explica Carlos Mazzitelli, organizador del evento. Del otro lado los esperaba un cóctel.

23:00. Empezó a sonar la canción Firework, de Katy Perry. Adelante, una pantalla transparente, con efectos de nieve. Detrás, otra pantalla con el mar. Y en el medio, dando una sensación de suspensión en el aire, apareció Oriana sobre una tarima. “Estaba ansiosa por salir”, lanza la quinceañera. Cathy interrumpe, emocionada: “Fue espectacular… ¡Parecía un ángel apareciendo desde el cielo!”.

24:00. La hora de la cena. Oriana se sentó en una mesa decorada en blanco junto a sus mejores amigas, y el resto de los invitados en mesas negras. Para los grandes se sirvió una entrada de pintxo de prosciutto, vegetales horneados, tostón de pan de campo y green salad acompañado de blinis, langostinos, salmón ahumado y salsa tártara. Para los chicos, cuore milano con pomodoro de tomates asados. Después, un video de fotos animadas en 3D de Oriana y sus amigos, que se proyectó en una pantalla de 12 metros. Y llegó el baile.

1:00. La vuelta a las mesas fue para el plato principal: gigot de cordero con batatas, higos, vegetales y crema para los adultos; y unas clásicas milanesas de pollo y carne con papas noisette para los chicos. Al terminar, cerca de las dos, empezó el show Backstage, del coreógrafo Marcelo Iripino, que llamó a Ori a subir al escenario. Fue ahí que el look del segundo cambio se lució a la perfección: un vestidito azul by Fabián Zitta y zapatos de Ricky Sarkany.

3:00. La hora del dancing luminoso, en la que se utilizaron catorce equipos de rayos láser. “De repente entró un robot gigante –era un hombre en zancos disfrazado con una estructura robótica–, que nos tiraba con sus pistolas rayos láser y con otra gigante un aire muy frío que parecían copos de nieve. ¡Todos nos quedamos duros!”, dice Cathy. “Y a mí me pusieron una campera con luces y también me dieron esa pistola helada”, sigue Oriana. Para los invitados: cotillón flúo con sombreros, lentes luminosos, colgantes y banderas.

4:00. Después del postre (para los grandes, nube de maracuyá, mango, naranja y compota de frutos rojos con helado; para los chicos, tulipa de chocolate, banana con dulce de leche y helado) comenzó uno de los momentos más emotivos de la noche: los videos.

Cathy: Titi le cantó un tema de Hannah Montana y Miley…
Oriana: ¡Mamá, Hannah Montana y Miley Cyrus son la misma! Me cantó True Friends.
Cathy: Las dos lloraron y se abrazaron; fue muy emocionante. Y después siguió otro video, el que hicimos del remake de Hot N’Cold de Katy Perry junto a sus amigas, y en el que también participó Cristina Pérez de Telefe en la parte del noticiero.
Oriana: Ella decía que me iba a casar, y papá y mamá, desde la cama, lo miraban por la tele y no lo podían creer. Esa parte supuestamente era sorpresa para mí, pero lo escuché cuando lo filmaban en casa (risas).
Cathy: También pasamos un video de la familia, desde que ella estaba en la panza. Y termina con una transformación de su cara desde que era una bebecita hasta ahora. ¡Yo estaba hecha un mar de lágrimas! El Ova también terminó lagrimeando.

5:00. Más sorpresas: Daniela Mazzitelli cantó el tema Believe I can fly, acompañada por una cortina de purpurina que caía del techo y le siguió la hora del brindis y la torta (dos metros de brownie, dulce de leche y crema, y una chocotorta). Para ese momento Mickey y Minnie entraron en escena y le llevaron a Ori un ramo de rosas blancas, abriendo después un salón con otras variadas opciones dulces. Cathy dice de pronto: “¡No nos llevamos la torta!”, a lo que Oriana le responde: “Por suerte la dejamos… ¡¿Te imaginás qué pareceríamos los cuatro trayéndonos la torta a casa?!”.

6:00. Los videos siguieron: uno con bloopers, y el final, con el resumen de lo vivido durante la fiesta. Rondando las siete de la mañana, los que quedaron se hicieron una foto, cual personajes del año de GENTE. “¡Otra que la tapa de Bailando con Marcelo!”, acota la Fulop. Se dijo el último “chau” y unos pocos se quedaron en el hotel: Oriana en un cuarto con ocho amigas, Titi con dos, y Ova y Cathy.

–¿Qué te regalaron?
Cathy: Unas joyas de Tiffany divinas, ¡y te dieron mucha plata, Ori! Los amigos de fútbol de papá, tus abuelos, tu tía Gaby… Ella está ahorrando y después verá para qué lo usa.

–¿Cuál fue el mejor?
Oriana: ¡La fiesta! La pasé tan bien que se me pasó volando. Sólo baile hubiera sido medio embole. Pero pasamos por todas las emociones: felicidad, tristeza, emoción y risas.
Cathy: Es que todos los invitados se sintieron involucrados y le pusieron garra para que sea un éxito. Es muy lindo el festejo de los quince, porque es una fiesta de la familia. Cuando se casan, en cambio, tenés que compartir con otros…

–¡¿Ya estás pensando es su casamiento?!
Cathy: ¡No todavía, ni loca! Ya envejecí como mil años con esta fiesta. Estoy cansada, brotada y necesito una cura de sueño. Pero igual está bueno celebrar, ya sea con algo grande o chiquito, lo que se pueda. Te queda el recuerdo para toda la vida.


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